¿Apuestas “deportivas” desde los casinos y el Hipódromo Camarero?

Comienzan a circular proyecciones sobre el impacto de legalizar este mercado en Puerto Rico

La idea de que Puerto Rico pueda ser una jurisdicción donde las apuestas deportivas sean legales sigue cogiendo forma. En estos días ha comenzado a circular un estudio realizado por The Innovation Group, una organización de asesoría en asuntos económicos, financieros, sociales y políticos, con experiencia en al menos 80 países alrededor del mundo, y que señala algunas expectativas con relación a la legalización de las apuestas en el deporte.

En el estudio, titulado Sports Betting Market Size: Puerto Rico Gaming Market, se establecen proyecciones sobre el posible impacto de este modelo económico en la isla. Por ejemplo, se indica que con la legalización de las apuestas deportivas, los casinos y el Hipódromo Camarero —en calidad de centros de apuestas presenciales, según estipulado en el Wire Act de 1961— pudieran generar, por lo menos, $11 millones entre 2019 y 2020. Esa proyección, limitada a los 16 casinos establecidos en Puerto Rico y al único circuito hípico del patio, pudiera extenderse hasta $33 millones en el año fiscal 2023-2024.

No obstante, el estudio indica que esa suma puede incrementar significativamente si se incluyen los totales que generen las apuestas fuera de los casinos y la amenazada industria gallística. De acuerdo con lo señalado, al unir las aportaciones de los casinos, el hipódromo, las galleras y el resto de las apuestas bajo un marco legal, Puerto Rico pudiera generar unos $19 millones entre el año en curso y el 2020. Asimismo, se proyecta que para el año fiscal 2023-2024 pudiéramos estar hablando de, por lo menos, $57 millones.

Ahora, sepa que el detalle detrás de todo esto está en la inclusión de los servicios móviles. Es decir, del mercado de apuestas a través de aplicaciones y el internet. De combinar estos servicios tecnológicos con lo antes señalado, se asume que la suma proyectada aumenta a $29 millones para 2019-2020 y $87 millones para el año fiscal 2023-2024.

Hasta la fecha, son ocho los estados que han aprobado y regulado este tipo de negocios de apuestas: Nevada, Nueva Jersey, Mississippi, Nuevo México, Delaware, West Virginia, Pennsylvania y Rhode Island.

En Puerto Rico son tres las medidas presentadas sobre apuestas deportivas: el PC 1612, del representante por el PNP, Nestor Alonso, que autoriza a los casinos de Puerto Rico a efectuar apuestas de eventos deportivos de ligas profesionales o aficionadas de Estados Unidos, sus territorios y a nivel internacional; el PC 1596, también de Alonso, que busca permitir que los casinos de la isla ofrezcan juegos de azar a través del internet; y la RS 756, del senador por el PPD, José Nadal Power, que consiste en una investigación sobre la viabilidad de que en Puerto Rico se legalicen las apuestas sobre eventos deportivos.

“Estamos entrando en una industria que tiene un mercado ilegal bien extenso. El mercado legal va a competir con ese mercado ilegal si esto se aprueba. Y esto se trabaja bajo estrictos controles para evitar lavado de dinero. Lo ideal es que esa aprobación del PC 1612 se dé antes de junio 30, porque esto impactará la industria turística y generará una movilidad económica muy importante para el país”, aseguró la presidenta del Comité de Recuperación de la Cámara de Comercio, Grace Santana.

Se estima que, al presente, el mercado ilegal de apuestas genera unos $150 millones en Estados Unidos y sus territorios. Empero, anote por ahí que en enero, Nevada, Nueva Jersey, Mississippi, Delaware, West Virginia, Pennsylvania y Rhode Island acumularon $998.8 millones en apuestas legales.