Algunos riesgos de tener sexo anal, según expertos

Hay que tener cuidado

El sexo anal es uno de los temas que más mitos y tabúes genera. Para ayudarte a que puedas practicarlo y disfrutarlo sin preocupación alguna, te presentamos algunas opiniones respecto a los verdaderos riesgos que esta práctica implica.

Para comenzar, es importante recalcar que al igual que cualquier otro tipo de sexo, esta actividad íntima debe ser practicada de manera responsable y siempre usando la protección y lubricación correspondiente.

De acuerdo con Paul Joannides, un sexólogo estadounidense, el primer contratiempo con el que hay que enfrentarse durante el sexo anal es el dolor causado por la falta de lubricación que hay en esa zona del cuerpo y lo estrecho del ano.

Joannides dice que lo más recomendable para evitar este problema es ir "entrenando" los músculos previamente, lo cual se puede lograr con plugs o juguetes sexuales que ayudan a estimular la relajación del ano.

Una vez que el acto comienza, el segundo riesgo es la posibilidad de un desgarre o herida interna. La piel que recubre el ano es muy delgada, por lo que es muy fácil que se rasgue causando heridas abiertas y sangrado. Y en caso de que algo así llegue a ocurrir lo que debes hacer es ir de inmediato a un hospital para recibir atención médica.

Pero más allá de las lesiones externas las infecciones y las enfermedades de transmisión sexual son lo que más preocupa a los expertos.

El Servicio Nacional de Salud de Inglaterra advierte que debido a facilidad con la que se pueden causar heridas abiertas en el ano, la posibilidad de contraer alguna enfermedad es mucho más alta que con otros tipos de sexo, además si se lastima la región no solo los virus pueden entrar directamente al torrente sanguíneo, sino que también se puede infectar la herida con materia fecal.

Además, si no existe un previo proceso de limpieza del ano el pene también queda expuesto a alguna infección, o si no se limpia este antes de cambiar al sexo oral o vaginal se pueden llevar los restos de la suciedad a otras áreas del cuerpo.

Por su parte, la ginecóloga Christine Sterling resaltó que mediante el sexo anal también se puede contraer el virus del papiloma humano, que origina diversas enfermedades en la zona íntima e incluso puede dar pie al desarrollo de cáncer cervicouterino o anal.

Sin embargo, una forma sencilla de reducir notablemente estos riesgos es teniendo un ritual exhaustivo de limpieza previo al encuentro, y usar la cantidad adecuada de lubricante, que puede ser mucho dependiendo de cada persona, así como un preservativo adecuado que debe cambiarse una vez que termine el acto.