Acusada federal Tata Charbonier se aferra a su fe mientras espera su juicio por corrupción

"Por eso el débil puede decir: ¡Fuerte soy!..."

Mientras espera la fecha de su juicio federal por corrupción, la exrepresentante María Milagros 'Tata' Charbonier se ha aferrado a las Sagradas Escrituras, en búsqueda de fortaleza y consuelo en este momento difícil.

Y es que durante este proceso, Tata nunca ha dejado de dar expresiones tuiteras, enarbolando la bandera del cristianismo en su discurso, mostrando que es una mujer de fe.

Aún se desconoce la fecha en la que comenzaría su juicio, esto después de que la defensa de  la exrepresentante Charbonier, acusada por corrupción, insistiese en la desestimación de los cargos en su contra al afirmar que la Fiscalía federal aún no ha podido subsanar los errores en el pliego acusatorio.

Tal y como reza el pliego acusatorio, a principios de 2017 Charbonier infló el salario de Acevedo Ceballos de $800 quincenales a $2,100. Esta cantidad aumentó a casi $2,900 en septiembre de 2019. De cada cheque inflado, Acevedo Ceballos acordó que se quedaría con una parte y le pagaría una comisión de entre $1,000 y $1,500 a Charbonier, su esposo e hijo.

Se alega que hasta julio de 2020 Charbonier recibió por lo menos $100,000 en sobornos y comisiones ilegales por medio del esquema imputado.

“El gobierno no ha subsanado el defecto de la acusación, ni ha proporcionado pruebas durante el descubrimiento de prueba. Pruebas de que tenía que sostener su caso frente al gran jurado. La acusación guarda silencio sobre la jurisdicción y, por lo tanto, no informa a Charbonier de todos los elementos esenciales del delito”, señala la moción presentada a finales de febrero por la abogada y exfiscal federal Sonia Torres para desestimar los cargos.

Charbonier imputó "errores fatales" en el pliego acusatorio que, desde su punto de vista, debían desembocar en la desestimación de tres cargos y adelantó que presentaría argumentos de desestimación para otros cargos. Mediante esquemas separados, pero similares, Charbonier Laureano y los exrepresentantes novoprogresistas Nelson del Valle Colón y Néstor Alonso Vega, enfrentan cargos por inflar el salario de algunos empleados legislativos y luego exigirles que compartieron con ellos parte del dinero del salario, mediante pagos en efectivo, pagos electrónicos o cubrirle gastos. Charbonier Laureano enfrenta la particularidad de que su esposo e hijo están acusados como parte del esquema, que incluye imputaciones de lavado de dinero.

El hijo de la legisladora, Orlando Gabriel Montes Charbonier se unió a la moción de desestimación para añadir que la participación que se le imputa no es suficiente para sustentar la acusación y la fiscalía le ripostó que no están obligados a poner toda su prueba en la acusación y que la lista de actos que se le imputa no es exclusiva de los actos en los que estaría involucrados, según su prueba.