180 palestinos heridos en manifestaciones en Jerusalén

Están cansados del abuso y se fueron a protestar a ese santo recinto.

La policía israelí chocó el lunes con manifestantes palestinos en un disputado lugar de culto en Jerusalén, dentro de una sucesión de altercados que están llevando al límite a la ciudad.

Al menos 180 palestinos resultaron heridos en el complejo de la Mezquita de Al-Aqsa, de los que 80 fueron hospitalizados.

Imágenes de video grabadas en el lugar mostraban cómo la policía lanzaba latas de gases lacrimógenos y granadas de aturdimiento, algunas de las cuales cayeron dentro de la mezquita.

Los manifestantes arrojaron piedras desde el complejo de la Mezquita de Al-Aqsa a una calle contigua, cerca del Muro de las Lamentaciones y donde se habían reunido judíos para rezar, según la policía.

La policía atribuyó la violencia a supuestos extremistas y dijo que “no permitirá que los extremistas perjudiquen la seguridad del público”.

Los altercados se produjeron tras días de crecientes tensiones entre palestinos y las autoridades israelíes en la zona antigua de Jerusalén, el centro emocional del conflicto. Cientos de palestinos y unas dos docenas de policías han resultado heridos en los últimos días.

La Media Luna Roja palestina dijo que al menos 80 de los heridos en el complejo de la mezquita necesitaban hospitalización. Uno estaba grave.

El lugar, conocido por los judíos como Monte del Templo y por los musulmanes como Noble Santuario, está considerado como el lugar más sagrado de los judíos y el tercero del islam. Es el el epicentro emocional del conflicto y ha desencadenado periodos de violencia entre israelíes y palestinos en el pasado.

La policía había prohibido a los judíos visitar el lugar el lunes, cuando los israelíes celebran el Día de Jerusalén.

La decisión policial llegó horas antes de un desfile de nacionalistas israelíes por el barrio musulmán de la zona antigua de Jerusalén, un evento anual ampliamente considerado como una provocadora demostración de la hegemonía judía sobre la disputada ciudad.

La policía ha autorizado el desfile pese a las crecientes preocupaciones de que pueda avivar las tensiones. Este año la marcha coincide con el Ramadán, el mes sagrado del ayuno para los musulmanes, que es un periodo de gran sensibilidad religiosa. Policías y palestinos han chocado varias veces en Jerusalén en las últimas semanas.