David tumbó a Goliat con una piedra dice la Biblia. Y en Plaza Caribe en Ponce había un bocón que se creía Goliat y un guardia de seguridad chiquito como David le pegó un clase de cantazo que lo tiró al piso.

“¡Ustedes mandan aquí, pero en la calle mando yo!”, gritaba el fanfarrón a los guardias de seguridad, señalando al chiquitín. No sabía que lo estaban grabando.

Y siguió hablando ñoña hasta que…

¡Pow! Se fue por K.O.