Se realizó un estudio en el que participaron 110 personas, se les mostraron fotografías de mujeres y hombres por separado y se les pidió adivinar de forma individual quien estaba casado con quien en su primer año de matrimonio.

A un segundo grupo se les mostraron fotografías de las mismas personas, pero, 25 años después de estar casados.

Se encontró que el segundo grupo acertó por mucho mayor porcentaje en comparación al primer grupo. Estas son sus cuatro hipótesis.

4.- Dieta

Si comes lo mismo durante 20 años, es muy probable que terminen pareciéndose, por lo menos en complexión de cuerpo.

Una dieta rica en grasas generará un rostro redondo y una dieta baja en calorías hará que tengan un rostro más respingado.

3.- Entorno

Tienen la misma exposición ambiental, se exponen a la misma cantidad de sol, lo que generará el mismo tono de piel con el paso de los años.

Al igual si su entorno los hace que caminen más o practiquen deporte, ambos tendrán un cuerpo esbelto y más saludable.

2.- Predisposición

Esta teoría se basa en la idea que las personas escogen como pareja a otra persona con las que puedan envejecer de un modo parecido.

Si eres una persona depresiva, atraerás a otra depresiva, si eres una persona activa, atraerás a una persona activa y al final serán una pareja depresiva, activa, etc…

1.- Empatía

Con el paso de los años, tendemos a parecernos a nuestra pareja porque empatizamos con su manera de ser, actuar y comportarse.

Inconscientemente copiamos expresiones faciales, gestos, jergas y hasta determinada sonrisa, así el parecido físico se acentúa.

Sería muy probable que las parejas que se parecen, han conseguido empatizar mejor, por lo que es más probable que sean una pareja feliz.