Se puede decir que Kevin Joel Maura está viviendo el sueño de su vida como baloncelista. Con sus 5’8″ de estatura este pequeño gigante boricua se encargó de guiar a la Universidad de Maryland Baltimore County (UMBU) en su ruta a la conquista del campeonato de la America East Conference el pasado sábado.

Este chamaco de 22 años –que por su estatura fue rechazado en Borinquen– tendrá la oportunidad de plantar bandera en la definición del campeonato final de la División I de la NCAA, que arranca este jueves, 15 de marzo, con la participación de los 68 mejores quintetos universitarios de los Estados Unidos.

unnamed-1
Suministrada.

En ese sentido, Maura le aseguró a El Calce que se encuentra más que listo para afrontar otro reto grande en su carrera como deportista, pues de superar pruebas de fuego en los tabloncillos sí que sabe, desde que era estudiante y atleta en el Colegio St. Francis de Carolina, bajo la tutela de Carlos Calcaño.

“Estoy viviendo mi sueño, lo que siempre soñé cuando era pequeño lo estoy viviendo ahora. El baloncesto siempre ha sido mi pasión y me siento bien contento de que se me haya dado lo que hoy disfruto. Recuerdo que no mucha gente creía en mí. Se hablaba de mí tamaño, de que era muy pequeño para jugar un baloncesto de este nivel, pero yo sabía que podía hacer cosas importantes. Y ahora estoy aquí demostrando que sí puedo. A la gente que me apoyó siempre les agradeceré y a los que no también, porque gracias a eso soy quien soy”, comentó Maura, quien hasta la fecha no figura en las plataformas del programa nacional de baloncesto.

DXp-WchX0AI7Nm4

“Espero que algún día se me dé. Yo pienso que mi estatura no es algo negativo. Me puedo mover contra los grandes, puedo hacer un juego diferente y eso es bueno. Ese juego es el que me ha traído hasta aquí”, indicó el recién nombrado jugador defensivo del año en su conferencia.

Maura es el armador de los Retrievers de UMBU desde la campaña 2016-17 y en dos años sudando la camiseta acumula promedios de 10.1 puntos por juego, así como de 4.7 asistencias, 2.5 rebotes y 1.9 robos de balón en 33.6 minutos por encuentro. Asimismo, este año Maura promedia 11.4 unidades y 5.2 asistencias por choque.

Para este hijo de Borinquen el objetivo en su carrera como deportista está definido: hacerse de un espacio en una liga profesional de baloncesto y seguir cosechando los frutos de la persistencia, la disciplina y el esfuerzo. Y claro, eso responde al deseo de seguir demostrándole al mundo de lo que es capaz de hacer en la cancha y de condenar al olvido los prejuicios.

Así mismo lo cree su padre, Melvin Maura, quien no perdió la oportunidad con este medio para destacar la labor de la única persona que, en el escenario deportivo, siempre creyó en su hijo.

“El mentor de K.J. en Estados Unidos fue Arturo ‘Pilin’ Álvarez, que dirigió a José Juan Barea en High School y ayudó a múltiples baloncelistas puertorriqueños. Él fue quien creyó en el talento de K.J. sin importar la estatura y lo ayudó con su proceso escolar. Cuando nadie creyó en K.J., ‘Pilin’ lo hizo, y le estaremos eternamente agradecidos por eso”, sostuvo, no sin antes puntualizar que una de las claves del éxito de su hijo es su inteligencia dentro y fuera de la cancha.

El próximo compromiso del equipo de Maura está pautado para el viernes a las 9:20 de la noche, cuando los Retrievers de UMBU (24-10) se midan al combinado de la Universidad de Virginia (31-2), como parte de la primera ronda de la región Este. La Universidad de Virginia cuenta con el mejor récord de toda la nación y son considerados favoritos para cargar con los máximos honores.

Por su parte, los muchachos de UMBC terminaron con marca de 12-4 en la conferencia del Este y se clasificaron en el puesto 16 de la región Sur.