Las violaciones a los derechos humanos de Nina Droz Franco dentro de la cárcel no cesan, según informó el Comité de Amig@s y Familiares de Nina Droz Franco, que ofreció una frondosa lista de dichas agravaciones.

“Luego de los sucesos del 1ro de mayo de este año, cuando, por un lado, pudimos confirmar una vez más —y ante los ojos del país— el patrón de entrampamiento de la Policía de Puerto Rico y, por otro lado, la generación de nuevos arrestos para continuar los esquemas de persecución, el caso de Nina Droz Franco adquiere mayor relevancia porque sienta precedente en la nueva actualidad puertorriqueña y es el caso más notorio de violaciones de derechos a una mujer en el sistema carcelario federal en Puerto Rico”, declaró hoy el Comité mediante comunicado de prensa.

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La joven Nina Droz, internada en el Metropolitan Detention Center (MDC) en Guaynabo desde mayo de 2017, continúa sufriendo persecución, hostigamiento y violación de sus derechos en dicha prisión federal.

“Nuevos traslados al ‘hueco’ (solitaria) sin justificación y sin vista disciplinaria a tiempo, hostigamiento sexual, a su integridad física y a su intimidad, privación de alimentos y de condiciones de higiene, ausencia de atención médica, sometimiento a días de probatoria sin justificación adecuada, y sustracción y mutilación de documentos son solo algunas de las muestras de las circunstancias a las que cotidianamente se enfrenta la reclusa”, enfatizaron y procedieron a informar los ejemplos de persecución y violaciones de derechos a los que ha sido sometida Nina Droz Franco después del huracán María y más recientemente, así como circunstancias de las que no se tenía conocimiento cuando el Comité dio su primera conferencia de prensa el 8 de febrero de este año (favor de ver el anejo).

El Comité también explicó que en la prisión están incurriendo en tácticas con el objetivo de quebrantar a Nina Droz, sobre todo al enviarla al “hueco” o SHU y al impedirle o dificultarle las visitas de sus padres; el SHU por lo que de tortura tiene al privarla, entre otras cosas, de contacto humano; y las visitas para despojarla de su círculo de afectos, sobre todo los más importantes y necesarios, los de la familia.

Debemos señalar que, de acuerdo a estudiosos de la tortura que trabajan para la ONU, el confinamiento en solitaria por más de 15 días es considerado tortura y puede provocar daños sicológicos permanentes. Estos especialistas de la ONU incluso han solicitado que se prohíba el confinamiento en solitaria a prisioneros/as, excepto en circunstancias excepcionales y por el tiempo más corto posible; y que se prohíba absolutamente en el caso de menores y de personas con condiciones mentales.

“Recordemos que estamos hablando de un caso de persecución y violaciones de derechos en prisión, del caso aislado (el único manejado por la fiscalía federal en torno al 1ro de mayo de 2017) de una joven que han convertido en un chivo expiatorio para que las autoridades federales en el país pretendan dar escarmiento a otros sectores e infundir miedo para que los puertorriqueños no reclamen derechos ni ejerzan su libertad de expresión”, ampliaron.

Detalles de las violaciones de derechos a Nina Droz Franco después del huracán María, expuestos por el Comité de Amig@s y Familiares de Nina Droz Franco: 
  • Después del huracán María —y a pesar de contar el MDC con una cisterna de 500,000 galones—, la institución penal no les facilitó a las reclusas y reclusos, por más de 7 días, agua para asearse ni para bajar los inodoros, a pesar de las condiciones de calor y de insalubridad. ¿Para beber? Una sola botellita de agua al día. Al abrir las celdas, hubo desmayos de reclusos y se formó un pequeño motín que los guardias repelieron. Hubo que hospitalizar a los reclusos que recibieron palizas de parte de los guardias.
  • Durante el traslado a Tallahassee —que duró 9 horas—, las reclusas —entre las que estaba Droz— fueron mantenidas esposadas de manos y pies, y sin tener acceso a alimentos ni a servicios sanitarios.
  • Durante el viaje de regreso desde Tallahassee, las reclusas fueron mantenidas en las mismas condiciones que para el traslado a Tallahassee: esposadas de manos y pies, y sin tener acceso a alimentos ni a servicios sanitarios, pero esta vez por más de 20 horas. La situación fue tan insostenible que, cuando las estaban trasladando en guagua desde el Aeropuerto Luis Muñoz Marín al MDC, algunas de las reclusas no pudieron resistir y tuvieron que “orinarse encima” en ese vehículo.
  • Precisamente durante ese regreso de Tallahassee el 9 de febrero de este año, Nina se cayó y se lastimó un brazo, que se le hinchó y para el cual nunca se le procuró atención médica. Además, por las condiciones insalubres y de humedad en el SHU (Special Housing Unit) —identificado también como “el hueco” o estar “en solitaria”—, Nina llegó a desarrollar erupciones en el rostro, condición para la cual tampoco se le proporcionó cuidado médico de ninguna índole.
  • El 14 de febrero, los padres de Nina tratan de hacerle la primera visita luego de los 6 meses en que estuvo privada de esa posibilidad por un castigo impuesto por el DHO (Disciplinary Hearing Officer) Víctor Santana el 12 de agosto de 2017. Aún así, los funcionarios que reciben a los padres de Nina en el MDC procuran, mediante todo tipo de subterfugios, impedir que Nina pueda verlos. Un ejemplo de esto y de maltrato que, además de a Nina, se le da a su familia es la circunstancia de la mencionada visita cuando un oficial nuevo, a cargo de la entrada al MDC, no deja pasar a su madre porque “sonaban cosas”. Áurea Franco Díaz, la madre de Nina, le explicó que ella había tenido una operación de la columna y que probablemente lo que sonaba eran los tornillos de titanio que le habían tenido que colocar. Vélez le indicó que tenía que llevar una carta del médico que realizó el procedimiento certificando la operación y los tornillos. En esa ocasión, no pudo ver a su hija, a pesar de haber apelado al Tte. Roberto Currás, superior en mando, quien le negó la posibilidad de ver a Nina. En la ocasión de visita subsiguiente, la Sra. Franco Díaz llevó la carta del médico y Vélez le indicó que “no procedía” la carta. La hizo pasar más de 4 veces por las máquinas de detección de metales y la Sra. Franco Díaz, como madre que deseaba ver a su hija, toleró el abuso.
  • El 21 de marzo pasado, a 6 semanas de su llegada al MDC, se dio un incidente que evidencia con toda claridad el tipo de trato que recibe Nina Droz en esa prisión federal. Luego de bañarse, y mientras se cambiaba de ropa en su celda, Nina mira hacia el vidrio-ventana de la puerta y se percata, con asombro, de que el guardia Roberto Guzmán está pegado al vidrio observándola. Guzmán, al percatarse de que Nina se ha dado cuenta de lo que él ha estado haciendo, inmediatamente procede a acusarla de que tiene unas navaja tipo “yen”. Nina es sometida a registro. En el proceso, Guzmán cambia su versión y dice que eran “dos objetos verdes”. El registro a Nina, tanto en su cuerpo como en su celda, resulta negativo. No obstante, la mandan al “hueco” (solitaria o SHU, siglas en inglés de Special Housing Unit), donde la mantienen por 17 días sin jabón para asearse, sin ropa limpia y sin cortina de baño para proteger su intimidad. Al solicitar algo tan insignificante como un desodorante a un guardia de nombre Antonio Cesany—reconocido entre las reclusas por su patrón de burlas a las mujeres—, éste ignora la petición y no hace ninguna gestión para facilitárselo.
  • Para continuar el patrón de violación de derechos a Nina Droz, los oficiales del MDC volvieron a incurrir en una práctica ilegal: la celebración de la vista disciplinaria posterior a la aplicación del castigo por el incidente que la vista se supone que investiga. El alegado incidente de las navajas, ocurrido ese 21 de marzo, tuvo vista el 4 de abril a las 10:00 am y luego de los 17 días de la joven estar en solitaria. Esa vista se realiza mediante “speakerphone” con el DHO Víctor Santana, el mismo que, en agosto de 2017, la castigó a 6 meses sin visitas ni comisaría (además de 23 días en el SHU) por una “cosita plástica” que no era de la joven reclusa. En esta vista del 4 de abril, sin embargo, no se menciona lo de las navajas y se habla de un “search” que nunca se realizó, según testimonia la propia reclusa y los dos testigos de su parte: Giovanni González y su “case manager”, Vanessa Schoonewolf, quienes certificaron que Nina no tenía nada. Aún así, el DHO Santana la somete a los siguientes castigos: 3 meses sin visitas, 3 meses sin comisaría, 2 meses sin computadora y sin acceso a internet para comunicarse con sus padres o su familia y 90 días en probatoria; castigos que están todavía en vigor.
  • Esto último (los 90 días de probatoria) es enormemente preocupante ya que los oficiales del MDC pueden utilizar cualquier mínimo detalle para proseguir su narrativa de invenciones con el objetivo de continuar castigando a la joven Droz y tratar de quebrarla.
  • Posteriormente, luego de esa vista disciplinaria del 4 de abril, Roberto Guzmán entró a la celda de Droz y tomó todos los documentos de la joven, incluidos los documentos legales. Se trata de la segunda ocasión en que algún oficial de la prisión incurre en sustracción de los documentos de Droz Franco. Los documentos, en esta ocasión, fueron devueltos, aunque mutilados.
  • Situaciones cotidianas evidencian otros matices de la persecución y el hostigamiento que sufre la reclusa Nina Droz Franco. A los besos y guiñadas del oficial de apellido Saavedra durante los primeros meses de su encarcelamiento y las acciones de ligón del guardia Roberto Guzmán más recientemente, se agrega el gesto del guardia M. Velázquez, quien en una ocasión le dijo que le daban ganas de escupirle la comida y que ella estaba allí “por pendeja”. Desde entonces, Droz Franco teme que su comida esté “alterada” de este modo tan accesible.
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Actualmente, los padres de Nina ni más nadie pueden visitarla por el nuevo castigo impuesto el 4 de abril, que se supone que termine en dos meses el 3 de julio. También, señalaron, la correspondencia que recibe la reclusa le llega mutilada de diversas formas: al principio la correspondencia la abrían y pegaban, desde su regreso a Puerto Rico comenzó la prisión una nueva modalidad de hacerle un corte tanto a la correspondencia que Nina le envía a sus padres como a la que recibe de ellos.

La persecución y las violaciones de los derechos de Nina Droz comenzaron tan pronto fue internada en el DMC en mayo de 2017 y se siguen incrementando, según indicaron.

“Desde el Comité de Amig@s y Familiares de Nina Droz Franco, el Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico y otros sectores sociales, religiosos, de derechos humanos, entre otros continuamos vigilantes y pendientes de sus condiciones de confinamiento, denunciando la violación de sus derechos humanos y de los derechos humanos de las personas privadas de libertad en general”, indicó el comunicado de prensa.

La vista de lectura de sentencia está pautada para el 31 de mayo de 2018 a las 2:00 pm en el Tribunal Federal, en la Calle Chardón, Hato Rey.

El Comité, apuntó, estará presente dentro y fuera de la sala del Tribunal para conocer de los procedimientos y brindar todo el apoyo que Nina y su familia necesitan.

“Invitamos a toda las personas a estar presente en el piquete frente a la corte federal desde la 1:30 pm en apoyo a la compañera Nina Droz Franco”, acotó.