Son ellas… y también es la juventud. 

Adriana GIF

Nunca está demás decir que la delegación boricua que defiende los colores patrios en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, Colombia, ha puesto en escena la transformación del paradigma deportivo nacional.

Ya la mujer no es plato de segunda mesa en el deporte boricua. Por lo menos, en el festín criollo que en suelo cafetero multiplica los rostros femeninos en el podio, pues todavía queda mucho por hacer en Borinquen a favor de las muchachas.

Y un ejemplo de esa transformación que le da un giro a la cultura deportiva nacional es la tenimesista Adriana Díaz, quien cerró su participación en sus segundos Centroamericanos con cuatro medallas de oro en igual número de eventos en el tenis de mesa (individual, dobles femeninos, dobles mixtos y en equipo).

La utuadeña se hizo con ese botín centroamericano, con nada más y nada menos que 17 años. Y vale la pena añadir que, en su primera aparición centroamericana (Veracruz 2014), la campeona juvenil también terminó con cuatro preseas: dos oros (equipo y dobles mixtos), una plata (dobles femeninos) y un bronce (individual).

No obstante, sepa que no es la primera vez que una atleta juvenil de Puerto Rico se hace sentir sobremanera en un escenario de esta naturaleza. En los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Juan 1966, la nadadora Anita Lallande también se quedó con el canto a sus 17 primaveras.

Lallande terminó conquistando 12 medallas, diez de ellas doradas.

lallande

En una gesta que la mantuvo hasta este año en el primer puesto del medallero histórico de eventos individuales para féminas (17), Anita se consagró como la campeona en los 100, 200, 400 y 800 metros libres, así como en los 100 y 200 metros espalda, y los 100 y 200 metros mariposa.

Además, la nadadora boricua formó parte de los relevos que dominaron los 4×100 libre y 4×100 combinados. Igualmente, Lallande se colgó bronce en los 200 y 400 metros combinados. 

Como dato curioso, Lallande debutó a los 13 años en los Juegos Centroamericanos de Kingston, Jamaica (1962) y conquistó cinco medallas: plata en los relevos 4×100 metros libre y 4×100 metros combinados, plata en los 100 metros espalda y bronce en los 400 metros libres y en los 100 metros mariposa.

Queda claro que ambas gestas ponen de manifiesto la importancia del deporte femenino para el país y levantan un cuestionamiento importante en medio de un mar de incertidumbres sociales: ¿se romperán las barreras de género contra la mujer que hace camino en el deporte?